TARDE MÁGICA DE LOS REYES MAGOS
- radiogaroecadenase
- 6 ene 2017
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La tarde mágica y ventosa en La Frontera.- Nos visitaron los Reyes Magos y los padres, junto a sus niños, acompañaron a sus majestades por Tigaday, y pudimos encontrar El Roscón sin encargarlo previamente. El viento arenoso nos hizo vislumbrar lo cerca que estamos de los desiertos africanos. Sonaron villancicos y todas las familias mandaron un emisario de última hora para la adquisición de aquel último detalle, el que nos faltó para el regalo del ser querido, aquel que nos quedó rezagado en la memoria, pero que tiene su destino en un imprescindible. Mucha gente cumplió años a su vez, en estos días, y lo celebraron sin saber delimitar si era por la Navidad entrañable con la familia o si era por el aniversario. Nos faltaron muchos, los que se fueron con Dios, los que se nos alejaron por incompatibilidad, los que desaparecieron geográficamente, los que se marcharon de nuestras vidas, los que estando cerca, hemos mirado como en un día cualquiera, pero en la tarde mágica que vivimos ayer, día 5 de Enero, nos dimos cuenta quienes no pueden vivir sin nosotros. Quienes nos añoraron con su llamada o tarjeta, quienes nos han obligado a ir a correos para mandar el presente de Melchor a su querido nieto. Quienes no nos olvidan, son pocos pero ahí están, son nuestros imposibles de olvidar, ellos siempre vibran en nuestra sintonía, son los que han pasado por la manga de nuestro colador. Los que han acumulado vivencias y pasan por la depuración de nuestras mentales y caseras infusiones valga la comparación, como esencia curativa y vivificadora de nuestra existencia. Son esos con los que nos tomaríamos un café todas las tardes, con los que nos iríamos a reir siempre de un chiste, a los mismos que les guardamos, esa zona íntima en nuestro cuarto de estar o bajo el edredón cálido de nuestros corazones. Vivimos la noche mágica del cinco de enero y hoy en el barco de mediodía, iniciaron la despedida hacia el viaje donde se fragua el segundo trimestre escolar, la arremetida de los buenos propósitos, la puesta en marcha de sus ilusiones, que tocan en un capítulo con los esfuerzos que hicimos, para verlos así de grandes, así de guapos, así de brillantes, así de especiales, y se inundó de lágrimas nuestro pañuelo y al viento lo vimos ondear, como una cometa triste, bajo las gaviotas, confundidas con las crestas de la mar, en lo incierto y melancólico de nuestro horizonte de anhelos de Navidad. Así vivimos la tarde y noche mágica del 5 de Enero. MELVIN ZAMORANO



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