ABUNDANTES LLUVIAS EN EL HIERRO
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CRÓNICAS PRETÉRITAS
Por Donacio Cejas Padrón
ABUNDANTES LLUVIAS EN EL HIERRO
Próxima ya la primavera, nuestra isla aparece cubierta por un manto verde de vegetación, consecuencia de las abundantes lluvias que durante buena parte del mes de febrero y marzo la naturaleza nos ha propiciado, y pareciera poder esperar que este año será un buen año para nuestros campos, tan necesitados como han estado por las pocas lluvias que hemos tenido en la isla desde hace varios años, a tal extremo que una buen a parte de los frutales se han secado, incluso la viña hace ya tiempo que viene disminuyendo su producción, y que muchas parras también se han secado.
Pero este dos mil veintiséis se está mostrando generoso, y ya los mangos, durazneros, aguacates, naranjos, etc. lucen sus vistosos mantos de flores, y prometen una buena cosecha de fruta, además ha coincidido la circunstancia de que no ha habido el temido viento del Sur, que casi todos los años por estos meses se hace presente haciendo destrozos y tumbando las flores y los pequeños frutos de los árboles, ya en mediados de Marzo estamos saliendo de la época habitual de ese fenómeno de la naturaleza, siempre se espera entre noviembre y febrero, pero este año, por fortuna para nosotros pareciera que nos va a dar un respiro.
Nuestras plantaciones de frutales ya están cubiertas de flores, especialmente los mangos y durazneros, y al contemplarlos nos damos cuenta de la gran cantidad de árboles de mangos que se han plantado en El Golfo, especialmente en la costa y las medianías. Yo le tengo gran cariño a esta clase de cultivo, del cual soy un muy modesto productor, pues considero que se adapta perfectamente a nuestros terrenos y a nuestra climatología, a mi juicio no es muy exigente en nutrientes, ni en necesidades de riego, casi todos los años produce buena cantidad de fruta, y su época de maduración es muy adecuada, ya se cultivan aquí diversas variedades, y todas ellas dan buenos resultados.
El otro dia alguien me preguntaba, si recordaba yo, en razón de mi ya avanzada edad, cuando llegaría a Frontera la primera mata de mango, y pude contestar afirmativamente que los primeros ejemplares llegaron aquí en 1,962 de la mano de los Hermanos Benítez Padrón, emigrantes herreños radicados en El Estado Anzoategui en Venezuela, y que para esas fechas adquirieron una parte de la Finca Aguanueva, los citados ejemplares aún están en producción, y se sitúan en el cruce entre La Carretera de Las Puntas a Sabinosa, con la carretera de Los Mocanes a La Maceta, dicha intersección, se conoce como El Cruce de La Maceta, donde desgraciadamente por cierto ha habido varios accidentes de circulación. No estoy seguro pero me parece que tal ejemplar no ha sido injertado y su fruta tiene carácter de rusticidad.
Ese dato si me parece que es cierto, y que hasta entonces no se conocía en nuestro valle, después recuerdo ver algunos en la finca de tio Matías, muy cerca de mi actual casa, que está levantada en una parte de la recordada finca de D. Matías, que adquirí hace cincuenta años en 1,975. Pero no puedo afirmar como fueron llegando los siguientes ejemplares de mangos, ni de donde vinieron, yo si traje en 1,990 dos ejemplares de la zona del río Caroni en Puerto Ordaz, los cuales planté junto a mi casa y ya tienen gran tamaño y producen abundantes frutos, con características distintas a los conocidos aquí. También recuerdo que antes de los años sesenta del pasado siglo, mi recordado tío Dimas Gonzalez tenía en un terreno de Aguanueva una planta de piña tropical, que él cuidaba con esmero, pero no recuerdo si alguna vez produjo fruto.
Los naranjos si eran conocidos aquí, casi todos localizados entre Las Lapas, El Lunchón y El Pie del Risco, Había uno en Tigaday en casa de tío Benigno Armas, y en la escuela de las niñas, hoy museo de la lucha canaria en El Hoyo, había dos o tres que aún subsisten, y en La Carrera, en la finca de los tíos de Elfidio Alonso (el conocido músico de

procedencia herreña), D. Tomas y D. Julio Quintero, muy cerquita de La Plaza de Candelaria, había también un hermoso ejemplar de naranjo que me parece que desapareció cuando D. Hilario Acosta compró la casa y la finca de esta familia Quintero más o menos por el año 1,957, y construyó su nueva casa. En la finca de Aguanueva regentada entonces por D. Silvestre y después por sus hermanos D. Santiago y D. Francisco fué donde creo recordar se plantaron los primeros naranjos de nuevas características y volumen, que entonces se llamaron naranjas de ombligo, ya ahora muy conocidas y cultivadas en nuestro valle.
De los aguacates no tengo información que yo considere fiable.
Que bonito es vivir en Frontera




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