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LAS HERMANAS FEAS DE CENICIENTA por Melvin Zamorano

  • radiogaroecadenase
  • 25 jul 2016
  • 2 Min. de lectura


¿Se han fijado que las hermanas feas de cenicienta, están representadas en número en casi todas las oficinas? ¿En casi tres cuartas partes del mundo de la docencia? El buen Dios, unos padres amantísimos, un ángel de la guarda muy trabajador, tienen superprotegidas a las H.F.deC. Dios las quiere tanto, que les da un sinfín de oportunidades. Lo grave de las H.F.de C. es que son tan deformes y feas por dentro como por fuera. Para lo único que emplean bien la inteligencia es para planificar boicots, moobbing, y apartheid. Manera de reconocerlas: Son robanovios y se vuelven locas por los tíos. Son babosas y pesadas, e inventan las mil argucias para poderlos «trancar». Otra forma de reconocerlas, es que van por ahí haciéndose publicidad,pues se refieren a ellas mismas como muy » buenas personas» y llevan el talante de la posesión de la virtud. Pero, ¡como no van a ser virtuosas!¡si casi no hay quien les meta el diente!.. Otra pista para dar con ellas, es que cuando apresan a un pobre incauto, le lavan el cerebro y les hacen ver que ellas son un dechado de cualidades y de santidad, y es fácil verlas, casi gruñendo y, saltándose toda norma de buena educación, cuando se acerca una pobre cenicienta; les falta poco para arañarlas. ¡Qué animales! Después de destruir a sus presas y quitarles las ganas de vivir, las H.F.de C. se quedan tan frescas, siguen visitando la peluquería, van al gimnasio, se cuidan y de repente dices, ¡mira la pobre! que bien conservadita está esa H.F.de C. Y no hay cosa que le ponga más mala a una H. F. de C. que tener cerca a una bella, encantadora, y talentosa señorita. Se muerde los labios y le rechinan los dientes. Casi siempre llevan en la piel,un color verdoso aceitunado,que es el color de la envidia. Aunque a veces poseen para variar,un tono deslavazado, cetrino y amorfo. Normalmente las H.F.de C. visten de canelo para pasar desapercibidas, la ropa les llora encima y nada les luce, pero si se atreven con cosas de diseño, entonces parecen verdaderos fantoches. Si una H.F. de C. tiene un puesto de poder, sacará adelante a una mínima parte de discípulos, de manera arbitraria y querrá siempre hundir a las cenicientas que tenga delante. Normalmente las H.F.de C están apadrinadas, pero como nada es eterno, tendrán que limpiar su alma llena de cardos, lodo y espinas, para que por lo menos, puedan ir a limpiarle las botas al príncipe y tener la dignidad de lavarle aunque sea, los zapatitos a la cenicienta, cuya alma huele a jazmín y rosas recién cortadas. Ponte a contar hermanas feas de cenicienta y terminarás agotado y pasarás a otro tipo de entretenimiento como yo. MELVIN ZAMORANO

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