ESTOY ASQUEADO
- radiogaroecadenase
- 29 jul 2016
- 2 Min. de lectura

Quizás un buen tónico o cóctel de frutas y apio, todo licuado y con hielo, consiga quitarme la desgana. Me moriría de asco si no fuera, porque frente a los aguafiestas que protestan por todo, se encuentran seres humanos encantadores. Frente a los que generan muerte, se encuentran los que germinan la vida. Frente a los tostonazos come – oreja y que te dejan para el arrastre, se encuentran los que te miran lelos de cariño. Hago contraste entre los que me hacen feliz, porque van a lo suyo y mientras cuidan su jardín, o barren,o besan a su pareja, me ofrecen unas estampas bellas que se incrustan en mis pupilas haciéndome sonreir levemente de felicidad. Mientras unos envidian y compiten con subterfugios, yo me recreo en los limpios de corazón que me saludan y me entregan una flor o un caramelo. Me enamoro de unos ojos, de una boca, de unas piernas y así recordando un trocito de aquí y otro de allí, vuelvo a construir mi postal humana, alabando a Dios por la belleza expuesta. Pero se me acabó la paciencia, y ya no puedo hablar con el criticón, con el mediocre, con el codicioso de la mirada llena de mierda. Prefiero el perfume humano de la chica que come manzanas con su sonrisa llena de esperanzas. Me quedo extasiado… mirando a la viejecita que le teje a su bisnieto unos patucos para el invierno, y luego, bajo la tenue sombra de unos arbustos, saca su rosario y lagrimea, ya que ahora pide por sus otros nietos, ya mayores, que se marcharon de casa, con un contrato de trabajo bajo el brazo. Ya sólo puedo soportar a mi madre, cuando me abre la puerta y me enseña los mojos que ha preparado, porque sabe que me gustan mucho. Pero sepa usted, sr. cansino, reiterativo y con aliento a alcohol retestinado, que no me sacará ni oirá de mis labios sonido alguno. Solo unos buenos días educados e impacientes, pues se me acelera el pulso del hastío, lo siento. MELVIN ZAMORANO.



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