VENEZUELA AFRONTA LOS DESASTRES DE LOS TERREMOTOS
- radiogaroecadenase
- 27 jul
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CRÓNICAS PRETÉRITAS
Por Donacio Cejas Padrón
VENEZUELA EN EL RECUERDO, EN
EL CORAZÓN
Pasados los días de los terremotos en Venezuela, se ha entrado en la etapa de las peritación y cálculos de los daños producidos por esa catástrofe natural, sobre todo en estado ribereño de La Guaira, antes llamado Departamento Vargas, y se están haciendo las valoraciones económicas necesarias para afrontar la actual situación tan desastrosa, y será necesario mucho tino, mucha inteligencia, mucha coordinación
social y política para comenzar el proceso de reconstrucción que sin duda será muy largo y costoso, y que solo así, cumpliendo esas normas de comportamiento técnico, social y político podrá algún día volver a traer la normalidad a aquel querido país. Lo que si no tendrá solución es la pérdida de tantas vidas que se truncaron en apenas unos segundos, y solamente la condición de cristianos de la mayoría de las familias venezolanas encontrarán en la fe divina, la paciencia, el sosiego y la resignación necesarias para seguir viviendo.
Parece que Venezuela, por su situación dentro del continente, está expuesta a estos fenómenos geológicos tan devastadores, y en efecto ha sufrido en los últimos siglos varios de ellos, y por lo tanto en adelante me imagino que las construcciones que se hagan han de contar con mejores elementos de protección y fortaleza que puedan resistir estos fenómenos tan devastadores, e incluso limitando grandes alturas en sus edificios, parece que así se hace en otros países, que como Venezuela, tienen riesgos similares. Dentro de las noticias que se han divulgado se dice que aparentemente las edificaciones recientes construidas por el estado en época del presidente Chaves, han sido las primeras en caer, y se piensa que ello es causa de materiales deficientes usados en sus construcciones, ignoro si ello es cierto, me limito solamente a repetir lo que las noticias han divulgado.
Es verdad que Venezuela tiene grandes reservas minerales que podrán producir recursos económicos suficientes para la reconstrucción necesaria, pero también, no es menos cierto, que el país carece de infraestructuras adecuadas a los tiempos actuales, no dispone de líneas de ferrocarril, sus carreteras tampoco responden a las exigencias del momento, y su red de aeropuertos ha resultado también deficiente y obsoleta, pareciera que ahora es que se han dado cuenta de sus limitaciones, y de los descuidos que han tenido las autoridades en dotar al país de los elementos necesarios acordes con los tiempos actuales, pero también es verdad que las grandes desgracias, generan a su vez iniciativas insospechadas de fortaleza y quiera Dios que Venezuela encuentre un camino de reconstrucción, como lo demanda la situación, y sus políticos y dirigentes, se coordinen de forma adecuada dejando de lado divergencias y confrontaciones que a nada bueno conducen.
Yo, que viví allí unos largos años, y conozco bastante a la sociedad venezolana, tengo la esperanza de que las autoridades criollas sepan aceptar el reto que el momento exige.
Dios lo quiera, para bien de los venezolanos y venezolanas, pues de no ser así, la ola migratoria seguirá aumentando, con el agravante de que son las personas formadas, las que encabezarán esa huida hacia delante, con lo cual el país perderá a su gente preparada y ello sería catastrófico para Venezuela.
Como cambian los tiempos, antaño y por muchos años Venezuela fue receptor de inmigrantes, especialmente gallegos, asturianos, canarios, portugueses e italianos. La colonia canaria fue muy numerosa allí, y muchos miles de isleños se quedaron definitivamente, formaron sus familias y se integraron plenamente, renunciando al regreso, pensando que el futuro sería más prometedor para sus hijos y nietos; lamentablemente no ha sido así, y muchos de estos descendientes de los antiguos emigrantes canarios, están retornando a la patria de sus antepasados, cosas de la vida, ahora son ellos los inmigrantes que buscan en nuestras islas lo que sus padres y abuelos buscaban en Venezuela.
Una vez le oí decir a un político venezolano una frase que nunca he olvidado. “Los canarios se suben en Tenerife a las olas, y ellas mismas los traen a La Guaira, camino que de tanto recordarlo el mar, ya se lo sabe de memoria”




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