JOSE CARLOS GAVILÁN BATISTA.- NUESTRO MUNDO
En lo más profundo de nuestro ser permanece intacto nuestro mayor tesoro que no podemos expresar con los sentidos, y que nunca explicará lo mental porque es una dimensión sobrenatural de nuestra fe que tenemos que vivir y experimentar.
Tengo la sensación de que nuestro gran amigo Leoncio se ha unido a las estrellas, dejándonos un tremendo vacío a quiénes tuvimos el privilegio de gozar de su compañía en radio Garoé. Desde aquí Leoncio te mando un fuerte abrazo.
Me preguntaba mi hija cuando yo le pedía que fuera más a misa los domingos: -¿cómo puedo saber si Dios es real? y, -dame una explicación razonada de la existencia de Dios.
Le expuse lo siguiente: Dado que el mundo pide una razón a la fe en Dios, y pregunto: -por qué no a otras cosas de la vida? razóname el "amor", también pertenece a ese "no saber" pero que está ahí y lo disfrutamos como la sonrisa de un niño que te enamora; también la esperanza, la alegría, la paz, la belleza, la justicia, la bondad... Este curso te matriculas en el 8º año de piano y estás en Voces Blancas del CPM de Tenerife, razóname el don de la música, puedes poner en un pentagrama las notas pero el sentimiento pertenece a otra vibración que es la Fe. Tú puedes cantarle mucho a alguien y no importarle nada a esa persona, sin embargo a otra sí…
En una ocasión asistió a un taller en los que los alumnos iban a tener la posibilidad de ahondar en las profundidades del espacio a través de los ojos del Telescopio Espacial Hubble y viajar miles de millones de años en el tiempo para presenciar el nacimiento del Universo. En esta impresionante excursión fueron testigos de la formación de galaxias y pudieron ver algunas de las más maravillosas nebulosas y estructuras astronómicas descubiertas. Finalizando este viaje en nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. Fue extraordinario!
Me pregunta si la vida es solo física en el origen, esa gran explosión que fue el Big Bang que da lugar al cosmos, si la conciencia responde a un producto del cerebro derivado de sus neuronas y neurotransmisores, y si además pueden explicar las emociones y nuestras creencias. Como respuesta le digo que no todos los fenómenos son constatables a través de la razón, nosotros los cristianos le damos una dimensión de fe, como una caída libre y sin red en pos de la fe, y decimos con nuestra experiencia sobrenatural de fe que Dios todo lo forma y lo puede.
Leíamos un artículo reciente sobre filósofos creadores como William James, Henri Bergson, Alfred North Whitehead, que opusieron la actividad creadora de la vida a la rigidez de las ciencias cuantificadoras. Los tres expresaron a su manera que el universo es mucho más que un complicado entramado explicable y predecible sólo como leyes fijas; lo veían como un organismo vivo cuyo destino no está escrito en fórmulas matemáticas, sino pautado por la libertad característica de la vida consciente, y donde reina la libertad puede suceder de todo, hasta que las imperfecciones del mundo desaparezcan. Juan Arnau rescata para la actualidad las teorías de estos tres filósofos en su libro “La invención de la libertad”, para decirnos además que el gran organismo despierto y activo que es el universo siempre está en evolución libre, al compás de sus propios hábitos y latidos, y ninguna ley científica, por muy probada que parezca, podrá limitar eternamente su riqueza creadora y sorprendente.




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