HA FALLECIDO Dª JOSEFA HERNÁNDEZ ARZOLA
- radiogaroecadenase
- 18 nov 2025
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CRÓNICAS PRETÉRITAS
Por Donacio Cejas Padrón

HA FALLECIDO EN NUESTRO PUEBLO UNA VECINA MUY QUERIDA Dª JOSEFA HERNÁNDEZ ARZOLA, VIUDA DE D. VICENTE BARRERA, FALLECIDO AÑOS ATRÁS.
Conocí a esta familia en mi infancia, creo que llegaron aquí en los primeros años de la década de los cincuenta del pasado siglo, D. Vicente trabajando incansablemente en La Finca de D. Juan Padilla en El Monte, llamada El Lomo Gordo, y también muchos años en Aguanueva con los hermanos Padrón Villarreal. Vinieron procedentes de La Gomera, era bastante frecuente por aquellos tiempos tiempos que vinieran gentes de esa isla a trabajar en la nuestra, entre ellos recuerdo a D. Anselmo Arzola, yo creo que familia de la ahora fallecida, un arriero muy conocido al que se conocía como Piñero, D. Domingo Morales, padre de Loli la del supermercado Padrón, una larga familia de apellido Montesino, y algunas más. Por aquellos años se estaban subastando los restos forestales del gran incendio ocurrido unos años antes, y la empresa palmera que ganó la licitación también trajo trabajadores procedentes de La Palma, básicamente para producir carbón y exportarlo a otras islas. Recuerdo que bajaban los sacos en bestias hasta La Plaza, y desde allí en unos pequeños camiones que ya ellos habían traído, lo llevaban a Punta Grande y eran exportados a otras islas, también ganó una licitación D. Nicolás Pérez Arteaga que igualmente lo exportaba a otras islas, y mi tío Tomás Rodríguez creo recordar que también se dedicó a estas labores por un tiempo, ya había adquirido un pequeño camión inglés marca Morris poco tiempo después se trasladó con su familia a Tenerife donde ejerció el comercio por muchos años, recibiendo y distribuyendo allí productos agrícolas de nuestra isla.
Don Vicente y su esposa tuvieron numerosa descendencia, la mayoría vecinos ahora de nuestro pueblo, donde igual que a sus padres se les tiene gran cariño, pues todos ellos son personas muy trabajadoras y perfectamente integradas aquí, creo recordar que la mayoría de ellos nacieron aquí, dándose la feliz circunstancia de que su familia fue enriquecida espiritualmente con la ordenación sacerdotal de uno de sus hijos, Javier, que profesa su ministerio fuera de esta isla, pero que con mucha emoción ofició el funeral y despedida de su madre en la tarde de ayer, y en sus sentidas palabras recordó las grandes virtudes de sus padres, esforzados trabajadores constantes para sacar adelante a su numerosa prole.
Al dedicarle esta sencilla crónica a Da. Josefa, quiero hacerlo en nombre de todos los vecinos de Frontera, donde esta familia es tan querida, y al mismo tiempo recordar a su esposo D, Vicente que falleció años atrás, después de una vida de constante esfuerzo y trabajo, que Dios los reciba en su seno, ellos se lo merecen, y El Señor siempre premia a los buenos, y ellos lo fueron.




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